* En estos días un flamante (y enorme) Airbus A-350-1000 ULR ha efectuado su rodaje inaugural (roll-out) de la fábrica de Toulouse en Francia. Este es un verdadero hito en los vuelos de ultra larga distancia (más de 22 horas de vuelo). El avión, capaz de transportar 238 pasajeros en clases primera, ejecutiva y económica especial, está provisto de un tanque adicional de combustible ubicado en la parte posterior de la aeronave. Me permito, por su importancia y futura influencia en los viajes comerciales de extra larga distancia, traducir y reproducir un artículo escrito por Jean Carmela Lim para la revista aeronáutica AeroTime:
El primer A350 de Qantas para el Proyecto Sunrise sale del hangar de la fábrica de Airbus en Francia
El primer A350 de alcance ultra-largo de Qantas ha salido de la línea de montaje de Airbus en Toulouse, Francia, acercando así a la realidad el tan esperado Proyecto Sunrise (Amanecer) de la aerolínea. El avión, que lleva la matrícula o registro para pruebas F-WZNK, salió a la plataforma el 12 de abril de 2026, totalmente ensamblado con motores Rolls-Royce Trent XWB-97; así como con sus alas, fuselaje y tren de aterrizaje perfectamente instalados. Ahora se someterá a varios controles terrestres, seguidos por un programa de pruebas de vuelo de dos meses antes de su entrega definitiva a Qantas a fines de año.
Lo que el programa Sunrise significa para los pasajeros
Cuando se inicien las operaciones, Qantas ofrecerá vuelos sin escalas desde el Aeropuerto Internacional Kingsford Smith de Sydney (SYD) hacia el Aeropuerto de Londres-Heathrow (LHR) y hacia el Aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York (JFK), cubriendo casi 10.000 millas náuticas en aproximadamente 22 horas. La ruta directa reducirá hasta en cuatro horas la opción actual con paradas, y permitirá al transportista eludir las conexiones tradicionales de los centros de distribución de tráfico (hubs) de Oriente Medio en los servicios hacia Europa. Este rango extendido se obtiene gracias a la instalación de un tanque de combustible adicional de 20.000 litros (5.000 galones) instalado en la parte trasera de la aeronave.
Menos asientos, pero más espacio
El A350-1000 ULR de Qantas transportará únicamente 238 pasajeros, significativamente menos que los aproximadamente 350 asientos que se ofrecen en las configuraciones estándar del A350. Alrededor del 40% de la cabina estará dedicada a clases premium, incluyendo First, Business y Premium Economy. Las comodidades de abordo incluyen una cómoda zona diseñada para estimular el movimiento de los pasajeros durante los vuelos largos, con servicio de bocadillos y bebidas. La cabina contará con iluminación calibrada a los ritmos circadianos para combatir el jet lag, además de Wi-Fi de alta velocidad como cortesía.
Un tributo a la historia de la aviación
Qantas planea bautizar a cada uno de los doce A350 que ha ordenado, con nombres de distintas estrellas; un homenaje a las operaciones de los aviones anfibios Catalina del tiempo de la Segunda Guerra Mundial. Esos vuelos de interminable duración –en tiempos de guerra– entre Australia y Sri Lanka (entonces Ceilán), que permanecían en el aire el tiempo suficiente para que las tripulaciones presenciaran dos amaneceres, inspirando el nombre del Proyecto Sunrise casi un siglo después. Anunciado por primera vez en 2017, el proyecto enfrentó retrasos significativos debido a la pandemia de COVID-19 y a los desafíos de la cadena de suministros en Airbus. El lanzamiento en Toulouse marca un punto de inflexión después de años de contratiempos. Se espera que el nombre del primer avión de la flota se revele para mediados de 2026.

