En nuestro país no decimos “ático” (hoy palabra desprestigiada); preferimos desván (y hasta el desusado “soberado”) o no decirla. Privilegiamos una voz con cierto pedigrí: decimos penthouse (tenga o no terraza, y a veces sin importar que el edificio tenga solo un par de pisos). Igual nos sucede en ese nada prosaico jueguito del golf que, para darnos de importantes –si no de exclusivos– traducimos el término inglés foursome, que significa “cuarteto”, y usamos la palabra inventada forsom, porque creemos (o nos puede parecer) que suena más “in”, que suena mejor (así, de paso, confundimos a los profanos, que no saben de qué ch… estamos hablando).
Y era ahí, en el club, cuando ya había terminado el juego, que solíamos sentarnos a tomar un trago, a pretexto de que hacíamos cuentas y nos cobrábamos las apuestas. Era esa una oportunidad para hablar de lo humano y lo divino, y tomarnos un par de güisquis… Entonces era él, mi amigo Raúl, quien tenía una manera muy particular de “jalarnos la lengua”. Alguien decía, por ejemplo: “Fijo que fulano no se queda a tomarse otro, porque es un ‘mandarina’…”. Entonces él, con la intención de dar a entender que no coincidía con el disimulado comentario, enseguida preguntaba al interfecto como si nada dijera: “Oye… y eso, ¿es bueno, o malo?”… Sí, Raúl era genial; era su forma de insinuar que sugerir una falencia ajena sin que su dueño estuviera presente no era la forma más correcta de hacer un comentarlo...
Hoy me ha dado ganas de hacer lo mismo (esta vez, conmigo mismo): me he preguntado si ¿es bueno o malo “solapar”?; y, si eso de solapar resulta realmente algo “malo”... He querido además indagar si hay también una forma buena de solapar… Y he resuelto que si el verbo significa “encubrir” puede constituir probablemente algo malo; pero –si por aplicar un uso diverso– lo que queremos significar es aquello de “poner una capa sobre otra” (como cuando preparamos una lasaña) no resulta ni bueno ni tampoco malo, sino –como alguien solía decir– todo lo contrario.
Veamos, pues, qué dice el Diccionario de la RAE. Estas son las principales acepciones que tiene solapar:
1. (Como verbo transitivo). Poner solapas a los vestidos, a una prenda de vestir o a una de sus partes.
2. (tr). Cubrir total o parcialmente algo con otra cosa. Son sus sinónimos: cubrir, montar, superponer, sobreponer, asolapar, traslapar, coincidir, converger. Y son sus antónimos: descubrir o exponer.
3. (tr). Ocultar maliciosa y cautelosamente la verdad o la intención. Son sus sinónimos: disimular, ocultar, esconder, tapar, encubrir, enmascarar, fingir, falsear. Y son sus antónimos: descubrir, exponer.
De mi indagación –apoyado en Etimologías de Chile– he encontrado que en cuanto a solapa, se conjetura si la voz quizá nos vendría del italiano sullappa –de sul, sobre, y de lapa, tela–: lo que resultaría que sullappa es lo que queda sobre o va por encima de la tela. Pero… si solapar significa “encubrir” u “ocultar”, daría la inexacta impresión de que solapa sería algo que sirve para ocultar algo distinto. Pudiera ser que esta “lapa” no se refiera a una tela, lo que nos llevaría a un distinto significado. En efecto, la voz “lapa” designa a una losa de roca que cubre o techa ciertos salientes, bordes de ríos, etc., creando ocultos refugios naturales…
De esta última palabra se habría formado el verbo solapar, testimoniado hacia el año 1400, más antiguo que solapa y que no tiene que ver con ninguna palabra italiana inventada. Solapa vendría del latín sub- (debajo de) y de lapa (saliente de roca en forma de lámina o losa). Solapar sería “ocultar en un refugio o gruta, meter bajo la lapa (tapar u ocultar)”. De ahí vendrían solape y solapa (algo que se dobla hacia afuera y recubre). Corominas prefiere especular con un vocablo hispano autóctono prerromano *lappa, que significaría losa.
Ahora, si solapar significa ocultar, esconder o enmascarar, nos trae a la memoria otro adjetivo similar: la palabra “furtivo”, que nos llega del latín furtivus, que consiste en aquello que se hace a escondidas, y cuyos sinónimos más comunes son: clandestino, solapado, disimulado, subrepticio, oculto, cauteloso y sigiloso.
No cabe duda, callar u ocultar es, en algunos casos, algo malo, y aun perverso, pues es una forma de engañar. Esta forma de solapar es mala, y no tienen nada que ver con preparar una inofensiva torta (solapada) de pasta, o la de pedirle al encargado en la papelería que solape las hojas impresas con páginas en blanco de por medio, es decir que “las entrevere ordenadamente”, que se dé el trabajo de solaparlas. Para terminar, tenemos un verbo “local” que suena parecido: socapar… El corrector me dice que el vocablo no existe; y al consultar con el DLE, el Diccionario de la Real Academia, menciona que la voz es un localismo en Bolivia y Ecuador. El verbo significa “encubrir las faltas de alguien”. Sería, en ocasiones, semejante a alcahuetear.

