Me gusta el golf; sin embargo, ya no lo practico como lo hacía antes. Circunstancias de diversa índole, en especial una relacionada con mi salud (una recurrente molestia lumbar) no me permiten disfrutarlo como me gustaría. El golf siempre fue un desafío para mis humildes habilidades y, sobre todo, un reto a mi exigua paciencia. Me hubiera gustado empezar a practicarlo más temprano: ya tenía más de 40 años cuando lo hice. Hoy juego solo de tarde en tarde a pesar de que, para de veras disfrutarlo, uno debería hacerlo al menos un par de veces por semana. Eso sí, siempre estoy atento al desarrollo de los principales campeonatos, especialmente los torneos mayores (Masters, Abierto americano, Open inglés y PGA).
Algo he notado cuando escucho la transmisión de este juego (para mí, más que un deporte, es un entretenimiento) y es que los locutores, sea porque viven en los Estados Unidos o porque tratan de traducir literalmente una expresión utilizada para resaltar que una jugada final –simple en apariencia– entraña todavía una pequeña dificultad, dicen que al jugador aún le queda “un pequeño compromiso”. De paso, cada vez que escucho referirse a esta condición me es inevitable recordar a un gran colega y amigo que ya “voló hacia occidente” y que me introdujo en los secretos del golf; quien, para referirse a esa incierta tesitura que hoy comento, siempre decía con su manera no exenta de burlona ironía: “todavía hay carne en ese huesito”, es decir: “ya estás bastante cerca, pero no te puedo conceder todavía ese último tiro”.
Es siempre probable que “ese pequeño compromiso” no consista en un uso incorrecto –un anglicismo– del verbo comprometer (to compromise, en inglés) o del sustantivo equivalente (a compromise). Ante todo porque, para lo que nos ocupa, compromise (sustantivo) quiere decir en ciertos contextos “punto intermedio”; lo que querría significar, para lo que estamos tratando, que la bola habría llegado a un punto en que ya está bastante cerca del hoyo, pero que todavía existe una cierta posibilidad (un eventual riesgo) de que el jugador involucrado pudiera fallar su siguiente golpe. En este caso puntual deberíamos considerar que este “sitio intermedio” quiere realmente significar “no estar suficientemente cerca” o “tener que lidiar todavía con una probable pequeña dificultad”. Y es que, no he querido comentarlo todavía pero existen términos –como compromiso y comprometerse– que entre nuestro idioma y el inglés pueden ser muy diferentes…
Veamos: “compromiso” en español puede significar un acuerdo o promesa, una obligación –como la palabra dada–; pero también puede significar estar en riesgo, en un problema o en un atolladero. En tanto que “comprometer” (como verbo) implica: adjudicar una obligación, contraer o aceptar un compromiso, y hasta poner en riesgo algún asunto. Y solo ocasionalmente lo que recoge la Academia en el DLE: “poner en manos de un tercero la resolución de un conflicto” (lo que sí significa en inglés). Además, “comprometerse” (reflexivo) quiere decir obligarse uno mismo, u ofrecer un empeño propio para acometer algo.
Por su parte, compromise en inglés, quiere decir, sobre todo, ceder en algo o renunciar, llegar a un acuerdo, propiciar o tener un gesto de renuncia, transar o transigir, ceder para llegar a una posición intermedia; pero también pudiera significar –igual que pasa también en castellano– “poner algo en riesgo” o “comprometer”, como cuando hablamos de arriesgar la seguridad o bajar la calidad de un producto para favorecer las ganancias.
Es importante caer en cuenta que en inglés (a diferencia que en español) existe una palabra diferente para significar la idea de adquirir una obligación o dedicarse a una causa, para emitir un mensaje de apoyo, o para respetar o reconocer un convenio de pago; en ese caso, se utiliza el vocablo commitment. Resulta curioso que, sin ser el inglés una lengua latina –como sí lo es el español– la escritura inglesa es exacta a la del latín. Hace falta, por lo mismo, reconocer que la voz compromise en inglés puede tener distintos sentidos, tanto si se la usa como verbo o si se la emplea como sustantivo (to compromise – a compromise).
En resumen: un compromiso en inglés tiene el sentido de renuncia, cesión, riesgo, abandono o deterioro; mientras en español es adquirir una obligación, asumir una serie de tareas o deberes. En inglés no se usa la misma palabra para el reflexivo (comprometerse), se dice to commit (verbo) o commitment (sustantivo). Además, si hablamos coloquialmente, en inglés, “to have a compromise” es tener todavía algo de trabajo por terminar; como dejamos dicho más arriba, puede ser una bola cerca del hoyo, pero todavía con un poco de dificultad (golf) o un penal con 50/50 chance de fallar (fútbol). Es decir, es algo cuyo éxito (o completa consolidación) no es todavía seguro. No confundir "compromise" (verbo), que significa "poner en riesgo", con "compromiso" (obligación/promesa), que se traduce como "commitment".


No hay comentarios.:
Publicar un comentario