Inicio con una digresión fonética relativa a la palabra Jacob, nombre hebreo de uno de los personajes de la Biblia y de dos de los apóstoles de Jesús. Uno de ellos, Jacobo el Mayor o de Zebedeo (Iacob o Yacob), tuvo un nombre que devino en Yago, Iago, Tiago o Diego; y que, ya convertido en nombre de santo, pasó a conocerse como san Iago, Yago o Tiago, que no es otra cosa que San Diego o Santiago. En inglés, el Jacob hebreo tuvo dos traducciones: James para el común y Jacob para la realeza. No deja de ser curioso tampoco que, cuando traducimos James del inglés, no decimos Jacobo ni Santiago, sino Jaime. Aunque en inglés ya hay un nombre parecido: Jamie, que también lo traducen como Jaime…
Pero es de otro James que quería hablarles; fue un destacado explorador, navegante y cartógrafo inglés. Cuando yo era muchacho, había unos cheques viajeros que, cuando los quise recordar, me había parecido, por error, que llevaban su nombre. Cierto día, en uno de mis viajes por el mundo, di con una colorida aeronave que anunciaba también un nombre distinto, aunque parecido, decía: Thomas Cook Airlines. Luego de averiguar supe que, tanto a los cheques como a la aerolínea, se los había nombrado en honor a este Thomas, a quien se le ocurrió la idea de fundar una agencia de viajes (en Londres, hace 165 años). Thomas Cook (1808-1892) fue el pionero y verdadero padre del turismo; no solo fue el gran promotor de los viajes de placer, como se conocen hoy en día, fue el inventor de los “vouchers” que se usan todavía…
El navegante James Cook, en cambio, lo precedió en unos tres cuartos de siglo: vivió en el siglo XVIII (1728-1779), aunque murió joven: fue asesinado por aborígenes en Hawái a los 51 años. Desde temprano se destacó por su habilidad para calcular su posición, perfeccionando los métodos existentes, no solo en cuanto a latitud, sino también a longitud, gracias a la invención de relojes mucho más exactos, en particular del cronómetro. Siendo muy joven se incorporó a la marina mercante y, con esa experiencia, le fue fácil, pasar a integrar la Marina Real Inglesa. Puede decirse que fue el verdadero descubridor de Australia, tierra que ya había sido avistada por el español Luis Váez de Torres en 1606.
A Cook se le atribuye el nombre con que llamamos a los canguros: se sabe que mientras reparaba su buque en las costas de Australia, preguntó a los nativos por el nombre del marsupial y que, como estos respondían gan-garoo, que significa literalmente “no entiendo”, creyó que ese era su nombre real. Pero la mayor realización de Cook fueron sus tres grandes viajes de exploración por todos los mares del Globo. Comisionado por la Royal Society, y siguiendo instrucciones del Almirantazgo británico, lideró muy importantes periplos que lo llevaron alrededor del Mundo; y le permitieron reconocer gran parte del Océano Pacífico. Aquí hago una pequeña reseña de esos viajes:
Primer viaje: partió de Plymouth, al mando del HMS Endeavour en agosto de 1768 y regresó casi tres años más tarde (julio de 1771). Cruzó el Atlántico, pasó por Río de Janeiro, dio la vuelta al Cabo de Hornos, se adentró en el Pacífico, visitó Tahití y algunas islas de Polinesia; luego circunnavegó las Islas de Nueva Zelanda y se dirigió hacia Australia donde reconoció toda su costa oriental. Cruzó el estrecho de Torres y siguió hacía el occidente, navegando por el lado austral de las islas de la actual Indonesia y visitó Batavia (hoy Jakarta), para continuar hacia el punto más meridional de África, el Cabo de Buena Esperanza, y poner nuevamente rumbo a Inglaterra, navegando siempre en medio del Atlántico.
Segundo viaje: (1772-1775) al mando del HMS Resolution, en sentido opuesto al del viaje anterior, siempre viajando hacia el este; tuvo dos grandes objetivos: explorar lo más al sur posible, en la búsqueda de un probable continente austral, la mítica Terra Australis, de cuya existencia se sospechaba (pero que Cook nunca encontró); y hacer un reconocimiento de los archipiélagos del Pacífico Sur, finalizado lo cual puso rumbo hacia el Cabo de Hornos, el el punto más meridional de América, y continuó con rumbos oriente y nor-oriente, buscando una derrota intermedia entre América y África, antes de volver a Inglaterra. Al regreso sería ascendido, de capitán de fragata a la jerarquía de capitán de navío.
Tercer viaje: (1776-1779) también al mando del HMS Resolution. Partió de Inglaterra navegando hacia el sur del Océano Atlántico, dió la vuelta al África y se dirigió hacia Tasmania, en el sur de Australia, circunnavegó Nueva Zelanda, exploró las islas de Polinesia y se dirigió al norte hasta encontrar las islas de Hawái, a las que llamó Sándwich; luego siguió con rumbo noreste, llegó a California y recorrió las costas de Norteamérica; llegó al estrecho de Bering, que no pudo atravesar a pesar de varios intentos. Volvió a Hawái donde fue victimado (febrero de 1779). El resto de la tripulación volvió a intentar sin éxito el cruce del estrecho y luego siguió hacia el occidente, exploró la costa oriental del Asia, pasó por Filipinas e Indonesia, y volvió a Inglaterra luego de cruzar otra vez el Océano Índico y circunnavegar el África.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario