02 septiembre 2020

Una argumentación fútil

Siempre abrigué la sospecha, aunque nunca estuve convencido, de que una palabra inglesa, “conundrum”, pudiera tener una raíz latina. De hecho, siempre me pregunté, que de ser ese el caso, por qué era que no teníamos esa misma palabra, o quizá una parecida, en el español. Si palabras terminadas en “um”, como memorándum o vademécum se siguen utilizando en nuestro idioma, era lógico pensar que conundrum pudiera tener su origen en el idioma de Lacio. En español utilizamos palabras con similar sentido, como dilema, enigma o acertijo, que ni de lejos se parecen a la utilizada en la lengua de Shakespeare, una voz escuchada con frecuencia y en muchas partes.

Por lo mismo, si alguien trata de buscar la etimología de la palabra que he citado, casi en forma invariable va a encontrar que "su origen es desconocido" o que “no está claramente definido”; se sabe que su uso, debido probablemente a la influencia del inglés, es cada vez más frecuente a nivel internacional, sobre todo para ilustrar algo difícil o imposible de resolver. Conundrum se utiliza para expresar que algo es como un rompecabezas, un misterio, una situación paradójica; es un juego de palabras o una adivinanza, quizá una pregunta con una trampa escondida que pudiera tener un doble significado. Un conundrum representa un postulado lógico que elude una fácil solución, que encierra un acertijo; es un problema intrincado y complejo por resolver.

El OED (Oxford English Dictionary) menciona que su uso es posterior al final de la Edad Media, alrededor del SS XVI tardío, lo que pudiera significar que es una de esas voces que terminan por ser aceptadas por la frecuencia de su uso, porque se parecen a otras, porque existe una similar en otro idioma o quizá, simplemente, porque terminan por recalar en el diccionario debido a que no existe otra que pudiera expresar lo mismo. Descubrir el origen de conundrum es en sí otro enigma, elude una solución. Representa en sí mismo otro escurridizo acertijo.

A pesar de todo, parece existir una posibilidad que pudiera convencerme, a la final pudiera considerarse como una explicación basada en el latín y es la siguiente: existe en el centro de Portugal una ciudad famosa por ser un centro de estudios y de sabiduría, se llama Coímbra. Esta ciudad es la sede de una renombrada universidad que se habría fundado hace más de setecientos años (1290). Parece que superado el Medioevo, el rey encargó a diferentes comunidades religiosas la administración de las distintas facultades de este centro del saber; y, como era costumbre en esos inquietos años, existieron serias controversias entre racionalistas y nominalistas. La secular controversia de los universales.

Habrían sido los religiosos los que pusieron leña a este conflicto o, por lo menos, quienes propiciaron estas discusiones; para muchos, tan insulsas y anodinas como “averiguar el sexo de los ángeles”. Se sugiere que maestros y docentes gastaban gran parte de su tiempo, entretenidos en argumentaciones basadas en los significados de las palabras. Coímbra era conocida como Conimbrica en latín; con el tiempo, aquellas discusiones y controversias inútiles fueron bautizadas como “Conimbrienum argumentum” o, lo que es lo mismo, discusiones o “argumentos de Coímbra”, lo que viene a ser lo mismo que insulsas o insignificantes “discusiones bizantinas”...

Tal parece que aquellas “otras” discusiones, las bizantinas, no fueron sino debates que escindieron a la iglesia de Oriente por muchos siglos. Entonces se trataba de la naturaleza de los ángeles, de la verdadera divinidad de Cristo, de si Dios era uno y trino (el dogma de la Santísima Trinidad); los religiosos estaban tan empeñados en tales disquisiciones y debates de carácter escolástico que parece que no tenían tiempo sino para estos insólitos contrapunteos. Todo esto sucedía en una ciudad que primero fue conocida como Bizancio; un día fue refundada y embellecida por el emperador Constantino que la rebautizó como Constantinopla; sus pobladores habrían estado tan ocupados con sus litigios que fueron conquistados por una tribu de turcos musulmanes, los otomanos (de Osmán, su líder). Hoy la llaman Estambul...

De vuelta a la palabra inglesa, es probable que el famoso argumento de Coímbra o Conimbrienum Argumentum, se haya convertido de pronto en una fórmula demasiado larga, y en una expresión muy complicada para ser pronunciada con facilidad. La alternativa entonces pasó a ser la acordada contracción de las dos palabras y los hablantes de aquel idioma germánico insular empezaron a utilizar una palabra que les era más fácil de recordar y pronunciar. En resumen: inventaron una nueva palabra. Hoy conundrum es un término de enorme riqueza semántica; significa enigma, acertijo, dilema o misterio. Representa un problema de elusiva solución, una pregunta con dos o más significados, una trampa interpuesta. ¿Quién sabe?, tal vez una adivinanza encerrada en un juego de palabras; o, quizá, una situación controversial o paradójica. Un rompecabezas, algo imposible de resolver.

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29 agosto 2020

Erotismo y pornografía

Recuerdo haber leído alguna vez que cuando le preguntaron a Pablo Picasso que en qué consistía la diferencia entre pornografía y erotismo, el pintor malagueño habría contestado: “Por qué, ¿hay alguna diferencia?”... Picasso tenía una cierta tendencia a hacer dibujos y grabados eróticos; lo hizo en especial hacia el final de su vida. Su respuesta, aunque no lo parezca, pudiera estar algo exenta de ironía, pues si hay algo cierto es que ambos conceptos dependen de un contexto (lo cultural) y de lo puramente subjetivo. Si de veras queremos marcar las diferencias entre los dos términos, habría que tener claro el significado de algunos otros conceptos relacionados, como serían, por ejemplo, profanidad y obscenidad.

Dice el diccionario que erotismo es aquello que se refiere al amor o placer sexual; lo define también como aquel “carácter de lo que excita el amor sexual”; y, respecto al arte, menciona que es la “exaltación del amor físico”. En cuanto a la pornografía, el DRAE expresa que esta consiste en la “presentación abierta y cruda del sexo que busca producir excitación”. Habría dos factores a considerar, uno de forma y otro de fondo. El primero estaría relacionado con el modo de presentar el objeto, si con arte o con falta de elegancia y delicadeza. El segundo tendría que ver con el fin que se persigue: producir (principalmente) excitación. Pero, vamos por partes: no es que lo erótico no excite, pero su intención es más bien “provocar” desde un punto de vista artístico, lo que realmente intenta es incitar la imaginación del espectador.

Por otro lado, ¿Qué es lo obsceno? Obsceno es todo aquello que afecta al pudor. Aquí, por lo mismo, lo que marcaría la diferencia entre lo erótico y lo pornográfico sería el grado con que la imagen, hecho o episodio afecten al pudor. En cuanto a lo profano, esto tiene que ver con el carácter o, si se quiere, con la calidad de la representación. ¿Esta es burda o elegante? ¿Sublima al objeto o lo deshonra? Bien vale, en este punto, un breve comentario respecto a la etimología del término profano: viene del latín “profanus”, voz compuesta de “pro” que quiere decir delante, y “fanum” que significa templo; es decir, lo que queda delante o fuera de lo sagrado, del templo. Profano es aquello no consagrado; de ahí que el verbo profanar tiene un claro significado, tiene el sentido de ensuciar, irrespetar, vilipendiar o deshonrar.

Es probable que a veces se encuentre identidad entre los dos conceptos, e incluso que se los confunda; esto se debe a que ambos están relacionados con el sexo. En el erotismo no hay presentación gráfica de los genitales o del acto en sí. Lo que lo caracteriza y lo diferencia es que provoca con la insinuación, frente a lo pornográfico donde lo que domina es lo gráfico y lo explícito. Pudiera decirse que el uno sugiere y que el otro muestra, que el uno es artístico y que el otro es impúdico. El uno apunta al amor sexual (que no siempre es amor sino mero placer); el otro procura excitar animado por un fin distinto: el comercio.

Como se sabe, el sexo es parte de la naturaleza humana. A través del sexo se perpetúa la especie. El sexo es, además, una de las actividades que más placer producen. Pero, no solo que “hacer el amor” es una de las sensaciones más placenteras y gratificantes que existen; puede ser también una forma muy delicada de expresar dulzura, sirve para manifestar entrega y afecto. Expresar lo sexual, por tanto, no tiene porqué tener un carácter pornográfico, en la medida que se lo haga “entre dos y para dos”, en la intimidad; por ello se ha dicho que la pornografía es lo que provocamos en los otros, o que “la pornografía es el erotismo de los demás”.

De aquí sigue que lo importante para considerar al amor sexual como erótico o pornográfico, muchas veces no está siquiera en la mera intención, sino en ciertos convencionalismos o en lo cultural; y la cultura cambia en dos dimensiones: el tiempo y el espacio. La historia, por una parte, nos cuenta de qué manera, van cambiando las ideas y creencias, cómo se van metamorfoseando las costumbres. Y ello, no necesariamente significa que “todo lo pasado fue mejor”, o peor; no quiere tampoco decir que fue más bueno ni más malo, solo quiere decir que fue diferente. Ese es el proceso natural de lo considerado como típico o aceptado para su tiempo, de lo que pasa a ser considerado o reconocido como aceptable o “normal”.

Pero no solo la tradición y el tiempo ejercen su influjo, hay arquetipos que son definidos por el acuerdo social, la religión, el clima o el lugar. Hay una forma de vestimenta que en ciertos países pudiera ser considerada como provocativa, e incluso irrespetuosa; a las mujeres, en ciertos lugares, no se les permite exhibir las pantorrillas y, en otros, ni siquiera el rostro o el cabello. Lo que en un lugar es erótico, en otro puede ser visto como pecaminoso. Del mismo modo, algo que ayer fue visto como pornográfico es probable que hoy sea visto solo como algo erótico; y ¿quién sabe?, quizá algo que hoy es visto como abyecto, mañana no sea reconocido como tal... No lo sé, como decía un conspicuo político al oír hablar de política: “yo no sé de esas cosas”. Hay materias en las que nunca dejamos de ser “profanos”, si usamos esta palabra con otro sentido: carecer de conocimientos o de autoridad…

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26 agosto 2020

35 años del accidente de JAL

* Escrito por: Pijus Jauniskis
  Tomado de AeroTime Hub, con mi traducción

Este último 12 de agosto, marcó el 35 aniversario del accidente del vuelo 123 de Japan Airlines; el accidente, de un solo avión, registrado como más mortal en la historia de la aviación, y en el que 520 personas perdieron su vida. En 1985, un Boeing 747SR de Japan Airlines, en ruta entre Haneda-Tokio (HND) y Osaka, se declaró en emergencia a los 12 minutos de vuelo, antes de estrellarse cerca del Monte Takamagahara, 32 minutos después.

El avión despegó de Haneda, y sin siquiera completar su primer cuarto de hora, sufrió una descompresión repentina y la rotura del techo cerca de los baños, lo que produjo daños en el fuselaje trasero y despresurizaron del avión, dañando el estabilizador vertical y cortando las líneas de los cuatro sistemas hidráulicos. Después de perder el control hidráulico, el 747 comenzó a oscilar en ciclos fugoides que duraron unos 90 segundos cada uno. Ya sin su estabilizador, la aeronave tampoco tuvo estabilidad de cabeceo, enviando a todo el avión a una serie de “Dutch Rolls”, de un lado para el otro, que se repitieron cada 12 segundos.

Sin presurización, el 747 permaneció fluctuando entre 20.000 y 24.000 pies durante 18 minutos. Los pilotos se toparon con una situación casi imposible de resolver, luchando por descubrir cómo descender sin poder contar con los controles de vuelo. Es probable que sus capacidades cognitivas se hubieran deteriorado ya que se vieron privados de oxígeno a esa altitud. Las grabaciones de voz sugieren que ninguno de los pilotos había alcanzado a colocarse sus máscaras de oxígeno, ya que sus voces se escuchaban con claridad.

Minutos antes de que el 747 se estrellara cerca del monte Takamagahara, los pilotos intentaron estabilizar la aeronave con una serie de rápidos impulsos que no tuvieron efecto. En la grabación, se pueden escuchar los últimos momentos antes del impacto, cuando el Capitán exclama: "¡Ya no hay nada que podamos hacer!", después de los últimos intentos inútiles de los pilotos por controlar el avión. Tras el impacto, el 747SR explotó.

Luego del accidente, un navegante de la Fuerza Aérea de EE UU, estacionado en la Base Aérea de Yokota, declaró haber monitoreado la llamada de socorro y haber preparado las operaciones de búsqueda y rescate cuando aún era de día, pero que las autoridades japonesas decidieron cancelarlas. El personal de Yokota permaneció en espera después del incidente, pero no recibió permiso para iniciar el rescate. Después del anochecer, un helicóptero de la JSDF (Japan Self Defense Forces), divisó el lugar del siniestro pero no pudo aterrizar debido a la mala visibilidad y al terreno montañoso. El piloto informó que no vio señales de sobrevivientes desde el aire, pero el personal de la JSDF solo fue despachado para iniciar la búsqueda a la mañana siguiente.

El equipo médico había encontrado a cuatro sobrevivientes, de los 524 pasajeros, entre los escombros. También se identificaron cuerpos con tales heridas que sugerían que muchos habían muerto por conmoción y exposición nocturna. Un médico dijo: "Si el descubrimiento hubiera ocurrido diez horas antes, podríamos haber encontrado más sobrevivientes". Yumi Ochiai, una de los cuatro sobrevivientes, recordaba luces y sonidos de los helicópteros, poco después de despertarse en medio de los escombros. Podía escuchar los gritos y gemidos de otros sobrevivientes, pero los sonidos se fueron apagando gradualmente durante la noche.

Según el informe de la comisión investigadora, la aeronave estuvo involucrada en otro incidente por colisión siete años atrás. Durante ese incidente, el mamparo trasero resultó dañado y las reparaciones no se ajustaban a los métodos aprobados por la Boeing. Para reforzar el mamparo, los técnicos utilizaron dos placas sobrepuestas en lugar de una sola con tres filas de remaches. El mamparo se redujo a un 70% de su resistencia original. La comisión había calculado que la reparación inadecuada podía haber producido fallas luego de 10,000 ciclos; la aeronave completó 12,318 vuelos luego de la revisión defectuosa…

En consecuencia, y luego de tanto vuelo, el mamparo comenzó a agrietarse cerca de las filas de remaches que lo mantenían unido. Y cuando falló y resultó en una descompresión rápida, esto rompió las líneas de los cuatro sistemas hidráulicos y desprendió el estabilizador vertical, convirtiendo la aeronave en un aparato incontrolable.

Después del accidente, Japan Airlines no asumió ninguna responsabilidad directa por la tragedia y la declaró como un "accidente". La empresa pagó 780 millones de yenes (7,6 millones de dólares) a las familias de las víctimas, no como una compensación sino como "ayuda por condolencia". Sin embargo, su reputación sufrió una caída del 25% en el tráfico nacional, ya que la mayoría de la gente se cambió a All Nippon Airways, en busca de una "alternativa más segura". A raíz del accidente de Japan Airlines, el presidente de la compañía dimitió de su cargo; el gerente de mantenimiento se suicidó, para expiar el trágico evento; y el ingeniero que liberó al 747SR, antes de su último vuelo, también se quitó la vida luego del accidente.

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22 agosto 2020

Obituario de un sistema

De niño tuve la fortuna de ir al estadio a ver a algunos de los mejores equipos de América. Hoy mismo, mientras escribo, me pregunto si de verdad sería justo llamar “fortuna” a la oportunidad que tuve de haber presenciado esos encuentros, entre nuestros equipos, reforzados con los mejores jugadores de las demás escuadras que hubo en la capital, en su lucha desigual contra aquellos formidables conjuntos... Es que, uno salía asombrado de la habilidad y nivel técnico de esos jugadores y equipos; pero había, a la vez, algo inevitable: uno regresaba a casa apenado por las goleadas que recibían nuestros modestos equipos. 6 a 0 era el “score” acostumbrado.

Equipos como el Santos, Botafogo, Palmeiras, São Paulo o Peñarol venían a cumplir encuentros amistosos o de exhibición y el resultado nunca cambiaba. Obedecía, en cierta forma, a las invariables palizas que también recibía nuestra selección por esos mismos años. Resultaba una ironía aquello de llamar “amistosos” a tan abusivos encuentros... Por ello, tampoco me pareció “amistoso” lo que sucedió en el mundial del 2014, cuando el equipo brasileño fue vapuleado por el equipo alemán por el inesperado marcador de 7 contra 1. Y todo, en su casa...

Y es que ni los más pesimistas hubieran anticipado un resultado tan contundente y catastrófico. Si hubo alguna vez una derrota que entristeció al Brasil fue la pérdida de la final de 1950, en el estadio Maracaná, que se dio en llamar “maracanazo”. Por ello, aquel 7 a 1 inapelable, habría también de ser llamado “mineirazo” (por el nombre del estadio). Algo similar sucedió el sábado pasado con el Barcelona de España, que se llevó una cesta llena de balones, pues recibió la friolera cifra de 8 contra 2, con lo que fue eliminado del torneo más prestigioso del mundo, en el que se había destacado: la Liga de Campeones. Un sorprendente como sorpresivo resultado.

¿Por qué suceden estos inesperados colapsos y cómo se explica lo sucedido con el  equipo catalán? Estoy convencido de que estos equipos, que se destacan sobre los demás y mantienen por un tiempo un relativo apogeo, lo hacen porque alcanzan a dominar un cierto método, que los profanos solo interpretamos como un diferente “estilo de juego”. Pero detrás de ese aparente estilo, siempre hay algo más; se trata de un planteamiento táctico y posicional, tan bien diseñado que, cuando se lo aplica en forma metódica y disciplinada, equivale a una fórmula infalible. La misión de quienes quieren superarlos, empieza por analizar y desentrañar las características de esos métodos. Aprenden a “predecir” no solo cómo van a jugar, sino que llegan a anticipar cómo lo van a hacer, pues han descubierto las razones de su éxito, aunque también su vulnerabilidad...

¿Qué sucedió y a qué se debió ese ominoso 8 x 2? Bayern, que era el equipo contrincante, decidió acosar a sus rivales con una presión muy alta; su insistente propósito fue provocar el error de su rival. Había descubierto en qué consistía el afamado “tiqui taca”, una manera de abrir la cancha para explotar, con cruces rápidos y devoluciones cortas, el propio pase diagonal. Había estudiado qué se requería para contrarrestarlo: optó por una recuperación pronta del balón y por un juego agresivo y vertical, por un regreso inmediato y organizado para explotar el contragolpe. Esto requería un gran estado físico para evitar las transiciones rápidas.

Quienes venían analizando el juego del Barcelona, no entendían cómo había tenido semejante éxito un estilo que representaba la negación del fútbol vertical. Ese modelo ralentizó el ritmo y la dinámica de un juego que, por tradición, se había destacado como la actividad lúdica de más intensidad en el planeta. Algo sucedió en los últimos años que fue permitiendo que Barcelona fuera perdiendo su preeminencia. Ahora parecía que cada vez más equipos habían aprendido a mantener la posesión y a enfrentar el esquema. No solo más equipos... ¡más equipos con menos recursos técnicos y tácticos le habían empezaron a ganar! Qué había pasado? Simplemente, que muchos habían empezado a descubrir la razón de su éxito, y de cómo se los podía derrotar.

Con Barcelona sucede algo adicional: sus figuras han llegado a los 33 años; su promedio es de 30 años de edad. Muchos están sobrevalorados; se cree que son un grupo de “primadonnas”, aunque hábiles para el pase corto. Constituyen un equipo que, cuando se siente presionado o va perdiendo, adelanta en forma temeraria sus filas y desprotege la retaguardia. Entonces el rival hace una transición rápida y aprovecha su repentina vulnerabilidad.

Pero esto ¿explica la goleada? En otras palabras: ¿fue justo el resultado? O, más bien: ¿Por qué suceden estas goleadas? ¿Hay tanta diferencia técnica, o también juega su partido el azar?... En este sentido, parece necesario reconocer el influjo que puede ejercer la fortuna, y la impredecible participación que esta suele alcanzar... En el fútbol, parece suceder lo mismo que con la riqueza bien ganada, que la fortuna suele favorecer a quienes aportan con su esfuerzo y perseverancia. Karl Orff, creó una hermosa composición llamada Cármina Burana. Se trata de un homenaje a la diosa Fortuna. Hay algo en su persistente percusión, que puede servir de música de fondo para estas inusitadas goleadas. Ellas prefiguran un diagnóstico, advierten el final de un sistema que perdió vigencia. Es que los demás han descubierto su falsa apariencia. Y ahora saben en qué consiste su añagaza...

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19 agosto 2020

Aerolíneas más antiguas del mundo *

•    Por Kristina Kirliauskaite
•    Tomado de AeroTime Hub, con mi traducción

La industria aérea registra una enorme historia en su pasado, empezando con ciertas formas tempranas, como las cometas por ejemplo, y terminando con el vuelo supersónico e hipersónico de los aviones de aerolínea más-pesados-que-el-aire. Durante el siglo XX la industria aeronáutica ha dado la bienvenida a numerosas aerolíneas conocidas mundialmente. En el 2019, una par de ellas ya han celebrado su centésimo aniversario. Echemos una mirada a cinco de las empresas aéreas más antiguas y conozcamos qué aerolíneas están por celebrar su aniversario No. 100.

KLM
La Compañía Real Holandesa de Aviación, conocida como KLM, fue establecida el 7 de octubre de 1919. Ya en 1920 la línea aérea operaba su primer vuelo desde el aeropuerto Croydon, en Londres, hasta Amsterdam en Holanda, utilizando un De Havilland DH.16 de cuatro asientos. La base de operaciones de KLM es Amsterdam, desde donde el Grupo KLM sirve a su red de rutas a lo ancho del planeta. KLM es la aerolínea más antigua del mundo, la misma que todavía opera con su nombre original (Koninklijke Luchtvaart Maatschappij). La aerolínea de bandera de los Países Bajos fue la primera en el mundo en utilizar un itinerario de vuelos orientado a las redes sociales en el 2017.

Avianca
Una más en la lista de las compañías aéreas más antiguas en la aviación mundial, fue establecida el 5 de diciembre de 1919. Su nombre original fue Sociedad Colombo-Alemana de Transporte Aéreo (SCADTA), y operaba una flota de aviones Junkers F13. Su centro de operaciones se encuentra en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, Colombia. Avianca ha sido la línea aérea de bandera de Colombia desde su inicio. La aerolínea celebró su centésimo aniversario el pasado diciembre. Esta empresa ha consolidado su constante crecimiento, convirtiéndose en un líder del e-comercio en el turismo de Latinoamérica. Desde el 2010 ha obtenido diversos premios en esta área en más de diez oportunidades.

Qantas
Luego de las anteriores, sigue Qantas (pronuncian Quantas) como la tercera más antigua en el mundo. La línea aérea de bandera australiana fue establecida en noviembre de 1920. Su primer avión fue un Avro 504, un biplano de antes de la Primera Guerra que acomodaba a un piloto y un pasajero. Inició con sus vuelos internacionales en 1935. Su nombre son las iniciales de "Queensland and Northern Territory Aerial Services" (Servicios Aéreos de Queensland y Territorios Norteños), que también es apodada como "The Flying Kangaroo", el Canguro Volador. Qantas Airways es la mayor aerolínea australiana por el tamaño de su flota, vuelos internacionales y destinos internacionales. Su base de operaciones es Sydney.

Aeroflot
La siguiente en la lista como más antigua es Aerolíneas Rusas, mejor conocida como Aeroflot. Fue fundada el 3 de febrero de 1923. La línea hizo su primerísimo vuelo inaugural el 15 de julio de 1923, utilizando asimismo un avión Junkers F13, saliendo desde Moscú hacia Nizhny Novgorod con seis personas a bordo, cuatro pasajeros y dos tripulantes. La línea de bandera rusa fue llamada originalmente Dobrolet. En 1932 adquirió su nombre actual luego de que el gobierno soviético decidió colocar la flota de aviones civiles bajo una sola entidad. La base principal de operaciones está en el aeropuerto Internacional de Sheremetyevo, en Moscú. Desde 2017, Aeroflot ha mantenido el más alto nivel de cinco estrellas en la más prestigiosa categoría: Global Airlines.

Aerolíneas Checas
Fue fundada el 6 de octubre de 1923. Czech Airlines comenzó como la aerolínea nacional de Checoslovaquia. La empresa basada en Praga, operó su primer vuelo de transporte desde Praga a Bratislava el 29 de octubre de 1923, con un biplano Aero A-14. La operación de la aerolínea fue suspendida durante la Segunda Guerra Mundial. Reanudó operaciones por decisión del gobierno comunista de la posguerra justo después del “Febrero Victorioso” de 1948. En 1957, Czech Airlines era la primera aerolínea en el mundo en operar vuelos regulares utilizando rutas solo con Jets, entre Praga y Moscú, operando el Tupolev Tu-104A. Este avión era solamente utilizado por Aerolíneas Checas y Aeroflot en esos años. Con el paso del tiempo, se ha convertido en una moderna aerolínea y conserva su puesto como una las más antiguas de Europa y del mundo.

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15 agosto 2020

Hipocresía y cinismo

A veces advierto una utilización inexacta en el uso de palabras que parecen similares, cual si tuvieran un sentido cercano e incluso equivalente: tacaño y avaro, miserable y angurriento, hipócrita y cínico, pudieran ser ejemplos. Tengo, al respecto, un pequeño temor: que exista una excesiva democratización en los protocolos de la Academia, en términos tales que no solo estaría recogiendo el sentido que las palabras tienen, sino también el que han ido adquiriendo con el uso y la costumbre... Me pregunto si eso no influye para que ciertas palabras con idéntica raíz, mantengan en otros idiomas su sentido original, asunto que no suceda en el nuestro.

En cuanto a lo que comento: me he dado cuenta que existen parejas de palabras que se usan indistintamente, como si tuvieran idéntico sentido. Pongo por ejemplo las voces cinismo e hipocresía. Esta última significa: fingimiento de cualidades y sentimientos; acción de ocultar la propia mentira, actuar con disimulo. Cinismo, por otra parte, implica descaro, impudencia, desvergüenza; falta de vergüenza para mentir; descaro obsceno o desfachatez. Como puede verse, lejos de ser conceptos similares o correspondientes, hipocresía y cinismo tienen un significado no solo distinto, sino que en algunos casos pudiese ser inclusive opuesto.

Mientras me entretenía buscando las similitudes y diferencias que existen entre las dos palabras, al tiempo que efectuaba consultas en busca de su real sentido y etimología, encontré un breve artículo de un brillante periodista argentino a quien no había leído por más de veinte años y cuyas reflexiones solían destacarse entre las columnas de opinión de una revista que por un tiempo era infaltable en consultorios y barberías. La publicación se conocía con el sugestivo nombre de VISIÓN y se especializaba justamente en temas latinoamericanos.

Este periodista se caracterizaba por la profundidad de sus agudas y bien estructuradas reflexiones, su pensamiento era claro e inspirador. No había vuelto a saber nada de él. Había algo de incontrastable y de vertical en sus disquisiciones; alguna vez me habían dicho en Buenos Aires que de joven había coqueteado con el sacerdocio; hacía frecuente referencia a historiadores y pensadores que habían sido parte de mis propias lecturas: Arnold Toynbee, Jaques de Maritain, Ortega y Gasset. Jamás hubiera podido olvidar su nombre, pues resultaba mi tocayo. Respondía al nombre de Mariano Grondona. Quiso la casualidad que me encontrara con uno de sus enjundiosos artículos, uno que justamente obedecía al mismo título que he puesto a esta nota. Grondona hacía referencia a la etimología de aquellas palabras:

“La palabra "hipocresía" proviene de las voces griegas hypo, que significa " por debajo" (…), y krinein, que significa "juzgar". El hipócrita "juzga por debajo": en tanto proclama un principio ante los demás, por debajo, en el subterráneo de su conciencia, niega aquello que proclama”. “La palabra "cinismo", si bien está ligada etimológicamente al griego kinos, que significa "perro" (de ahí, "can"), en verdad alude a la escuela filosófica de los cínicos (literalmente, "perrunos"), cuyo más famoso representante fue Diógenes, el primer hippie de la historia. Diógenes vivía deliberadamente "como un perro" en las calles de Atenas durante el siglo IV antes de Cristo, sin casa y sin trabajo, despreciando abiertamente los principios que veneraban sus compatriotas”.

Y ahora, continúo: el Cinismo, así con mayúscula, era una filosofía que se inició en la antigua Grecia. Su fundador fue un filósofo un tanto malhumorado que respondía al nombre de Antístenes (quién no iba a serlo con ese nombre, aunque solo fuese un cínico). Este había sido discípulo de Sócrates y le gustaba reunirse con sus alumnos en un gimnasio conocido como “Cinosarges”, que quiere decir “perro blanco”, de ahí el nombre. Los cínicos vivían con frugalidad y evitaban lo superfluo; les caracterizaba un manto, una alforja y un cayado. Más tarde, Diógenes -el de la famosa linterna, con la que buscaba un hombre honesto- sería su principal exponente.

Al revisar otro brillante artículo de Grondona, me puse a meditar en una reflexión de carácter inédito. Ahí participaba una interesante teoría, decía que así como el estado es consustancial al concepto de espacio -el territorio-, la nación se sustentaba en otro tipo de dimensión: el tiempo. Quise interpretar que así como el estado se relacionaba con la geografía, la nación era una condición que tenía que ver con la Historia. Por ello, la nación nos sublima hacia el sentido de patria, fundamenta nuestro sentido de comunidad y nos convierte en solidarios. Cuando somos nación nos identificamos con el pasado que nos dieron nuestros héroes, el que vivieron nuestros antepasados y abuelos. Y hace que nos proyectemos hacia el futuro, ese futuro que habremos ayudado a forjar nosotros mismos, el que vivirán nuestros hijos y nuestros nietos...

Mientras hojeaba sus escritos, me detuve en otro de sus artículos. Entonces encontré algo inolvidable, algo que me hizo sentir orgulloso de mi linaje y humilde portador de mi trashumante oficio; decía que el hombre era un “homo viator, un peregrino en busca incesante de la verdad, un menesteroso en demanda exigente de respuestas”. La frase me sedujo, pensé que a un aviador le encantaría que le dieran un epitafio parecido...

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